Desarrollo por parte del alumnado de la sensibilidad a las texturas como fuente de disfrute perceptivo y como elemento descriptivo que facilita la identificación de formas y volúmenes.
Favorecer un acercamiento apreciativo al objeto, que supere el reconocimiento y uso utilitario para rentabilizar su sensorialidad y su potencia estética.
Promover la formación de imágenes plurisensoriales y el establecimiento de correspondencias expresivas entre vista y tacto.
Incremento del repertorio técnico de alumnos y alumnas a través de la comprensión de técnicas adecuadas para producir y reproducir texturas.