La secuencia didáctica que proponemos para desarrollar la unidad es la siguiente.
1.- Presentación del tema y experiencias previas.
Con esta unidad perseguimos tres objetivos principalmente:
Sin embargo, la experiencia del alumno respecto a la textura es muy poca, es decir, a lo largo de su aprendizaje, los profesores hemos insistido en aspectos como la línea o el color y hemos descuidado un aspecto tan expresivo como la textura. Por tanto, hemos de ser conscientes de la iniciación que supone para el alumno esta unidad.
Utilizaremos el proyector de diapositivas para ilustrar, con ejemplos, la presencia de la textura en las formas de alrededor, y en cómo reconocemos los objetos, además de por su forma y color, por la textura que presentan.
También, a través de las diapositivas, el alumno podrá comprobar las posibilidades expresivas de texturas visuales y táctiles. Para ello, conviene hacer diapositivas del proceso de trabajo de los alumnos y de los resultados finales. Se trata de estimular el atrevimiento del alumno, a la hora de experimentar con nuevos recursos: arena, hojas, fotocopias, estampaciones, etc.
Como experiencia previa, realizaremos un trabajo colectivo de recopilación de imágenes de objetos y formas naturales, en las que destaquemos la importancia de la textura. Este trabajo podrá incluso decorar la clase. De esta manera, pretendemos que el alumno se inicie en una actividad motivadora.
A medida que desarrollamos los conceptos de la unidad podemos apoyarnos en las siguientes imágenes:
2.- Exposición de conceptos.
Los conceptos fundamentales que proponemos en esta unidad son:
Esta es una unidad de iniciación, por tanto, los ejercicios propuestos habrán de graduarse en niveles de dificultad de menor a mayor, siendo los ejercicios de construcción de textura táctiles aquellos que entrañan una mayor dificultad.
En términos generales, conviene insistir en potenciar y provocar la experimentación y creatividad de los alumnos, por encima de los resultados más precisos o acabados.