Apreciar la fuerza expresiva del color, su capacidad para suscitar reacciones emocionales y motivar comportamientos.
Empezar a diferenciar los distintos cauces por los que el color ejerce su influjo efectivo, preparando así una aproximación hacia la naturaleza multidimensional de la imagen y la diversidad de lenguajes involucrados en la interpretación de la misma, desde el biológico hasta el cultural.
Promover una conciencia crítica y formada para identificar los efectos que produce el uso del color, especialmente cuando obedece a fines fundamentalmente utilitarios (publicidad) y fundamentalmente expresivos y estéticos (arte).
Estimular el deseo de gozar de la riqueza cromática, concebirla como fuente de disfrute estético, apoyo a la búsqueda y definición de la propia identidad expresiva y vía de comunicación que favorece la integración social.