Aumentar la capacidad de discriminación perceptiva, desarrollando la sensibilidad hacia las variaciones de tonalidad de un mismo color.
Incrementar la competencia plástica del alumnado, potenciando destrezas (perceptivas y productivas) implicadas en la construcción de un vocabulario cromático suficientemente amplio.
Incentivar la habilidad para la obtención de tonalidades secundarias y terciarias mediante mezclas.