MALTED. GUÍA PEDAGÓGICA PARA LA CREACIÓN DE UNIDADES

 

 

Aspectos multisensoriales

En realidad este tema es un campo de minas para el diseñador de materiales educativos. El sentido común nos dice que es obvio que si un tema que queremos abordar se percibe desde varias direcciones – o sea, gráficamente, textualmente, oralmente – entonces tendremos la máxima posibilidad de asimilar dicho tema y así aprender. Sin embargo, las investigaciones demuestran que no es siempre el caso. Es posible recibir una “sobrecarga” de nuestros canales de adquisición de conocimientos, sobre todo si mezclamos audio con texto – una cosa que solemos hacer muchas veces en el caso del aprendizaje de idiomas. Se llega a la conclusión de que lo mejor que podemos hacer es proporcionar varios tipos de medios, y no siempre todos los mismos. Por ejemplo, una actividad con mucha interactividad multimedia puede ser seguida por otra que abarca el mismo tema, pero más textualmente, siempre según el nivel del alumno.

Fondo cultural

Ningún idioma vive en un vacío. Por supuesto, está siempre vinculado a una (o más) cultura(s). La apreciación de dichas culturas no solamente ayuda al alumno a aprender el idioma, (y el “por qué” del idioma), sino también forma parte de su educación social y civil. Así que hay que utilizar, en la medida de lo posible, contextos y fondos culturales apropiados en nuestros programas.

Igualdad y diversidad

Vivimos cada vez más en una sociedad multicultural y diversa – igual en España que en Francia y el Reino Unido y Estados Unidos. Como parte de su educación civil, cada alumno debería llegar a apreciar tal sociedad en todas sus formas. Además, por motivos de la inclusión de todos, las minorías deberían sentirse integradas en la sociedad. Por eso, en todas las referencias, imágenes, y otros aspectos, es imprescindible tener en cuenta tal diversidad y no solamente reflejarla en nuestros programas, sino promocionar y celebrar las diferencias.

Accesibilidad

Aunque MALTED en sí no contiene rasgos especiales para abordar completamente la cuestión de accesibilidad de unidades por parte de gente discapacitada, no podemos descartar la necesidad de tener a estos alumnos en cuenta en el momento de hacer el diseño de nuestras unidades. Aquí no hay espacio para una exploración de un tema tan complejo, pero será suficiente de momento con elaborar unos puntos clave, sobre todo para los alumnos con discapacidades visuales (que pueden incluir a aquellos con dislexia):

•  Siempre utilizar un tipo de letra “sans serif” como puede ser Helvética.

•  Nunca sobreponer texto sobre imágenes.

•  No usar texto demasiado pequeño.

•  Evitar letras en cursiva y formateadas con “sombra”.

•  Siempre usar colores de texto de alto contraste con el fondo (p.ej. azul marino sobre azul muy claro).

•  Los fondos que lleven texto encima deberían ser sencillos, unicolores, y no con “textura”.

•  Asegurarse de no usar “botones” o iconos demasiado pequeños.

Derechos de autor

Finalmente, aunque no está directamente relacionado con la pedagogía, el tema del respeto a los derechos de autor es muy importante. La ley es bastante clara en este asunto y huelga repetir las consecuencias aquí. Sin embargo, nos conduce a unas consideraciones interesantes en cuanto al diseño de programas. Por ejemplo, en el momento de publicar una unidad, no se puede utilizar ningún objeto para el cual no tenemos permiso o derechos. Sin embargo, es muy frecuente que en el aula, un profesor utilice objetos (= realia) sin transgredir las leyes vigentes. Si planeamos con cuidado algunas unidades, no sería difícil dejar “huecos” que en el mismo momento de utilizar, el tutor pudiera rellenar con sus propios medios.