Experimentación TIC 2.0

10 de Enero de 2013

El proyecto EDA (Experimentación DidácTICa en el Aula), promovido por el INTEF, propone un modelo de integración de los recursos TIC en el Aula, que hace hincapié no sólo en los aspectos técnicos sino en los aspectos metodológicos. Para ello, se presenta un plan de experimentación didáctica de al menos 2 meses de duración, usando materiales digitales educativos y recursos TIC de la web 2.0 de modo continuado en el aula. Se acompaña este plan con material de apoyo para facilitar todo el proceso a los que se inician.

Lleva en funcionamiento desde el año 2005 y una de las principales conclusiones obtenidas es que, después de una utilización prolongada en el aula, el profesorado participante pierde el miedo a utilizar esta metodología, comprueba que los resultados son iguales o mejores pero nunca peores que con el método tradicional, que el alumnado está más motivado, que facilita una atención más adaptada a los distintos ritmos de aprendizaje y por tanto, un porcentaje muy elevado del profesorado se anima a continuar usando las TIC en el aula.

Dentro de este proyecto, existen varios cursos de aplicación en el aula para prácticamente todas las áreas y todos los niveles educativos; por supuesto, dentro de los mismos las lenguas extranjeras tienen un hueco, concretamente dentro de los cursos de experimentación con la herramienta de autor Malted, y más recientemente, dentro del curso TIC 2.0.

En este curso han participado numerosos profesores de lenguas extranjeras, principalmente alemán, francés e inglés, que han llevado a cabo una experimentación didáctica y prolongada de integración de recursos TIC en sus aulas de Educación Primaria, Secundaria, Adultos, Bachillerato y EOI, y cuyas prácticas están recogidas en la web de EDA para que otros docentes podamos ver el trabajo realizado una vez finalizada la experimentación en el aula: la planificación, objetivos, recursos, metodología, conclusiones, etc., que no sólo ponen de manifiesto el aspecto positivo de la experimentación, sino que también en muchas ocasiones explican con qué dificultades se han encontrado en el día a día de las aulas.

Creo que leer este tipo de experiencias y ver los clips de aula y la documentación gráfica que ilustran la experimentación, puede ayudar a otros docentes de lenguas extranjeras, o de cualquier otra área, a animarse a llevar a cabo aplicaciones similares; de ahí que haya pensado que sería interesante difundirlo en este espacio.

Además, también existe un grupo de trabajo abierto, denominado Experimentación TIC 2.0, que está activo en la Red Social Docente Internet en el Aula, y cuyo objetivo es convertirse en grupo de referencia para experimentación didáctica en el aula con recursos TIC 2.0. Ha sido iniciado desde el INTEF como continuación del curso TIC 2.0: aplicación en el aula, y está abierto a la participación de cualquier docente interesado en el tema.

 

Generador de oraciones para iPad

9 de Enero de 2013

Sentence Builder, App para iPad

Esta app disponible en versión gratuita para Educación Infantil y Primer Ciclo de Educación Primaria, y a un precio relativamente razonable en su versión completa, nos permite plantear actividades de construcción de oraciones en inglés.

 

Lo que le propone al alumnado es construir oraciones con una ilustración como input. Se trata de arrastrar las palabras al cuadro que ven debajo de cada dibujo hasta formar una oración correcta que ilustre lo que ven en los dibujos.

Además, los padres, las madres, y el profesorado puede crear sus propias actividades para que sus hijos/alumnos las realicen, ya que Sentence builder permite trabajar con imágenes que tengamos en el carrete del dispositivo móvil y sobre las cuales queramos que los alumnos redacten sus oraciones.

Expresión oral online

8 de Enero de 2013

Speechpeek, herramienta oral para practicar y calificar la expresión oral en inglés.

Esta herramienta online permite plantear al alumnado una serie de prácticas de expresión oral para que ellos puedan grabarlas en la nube y después nosotros, como docentes, podamos calificarlas.

Para acceder a la herramienta, en beta, es necesario que nos registremos antes como docentes, pero sin necesidad de registro alguno, ahora mismo tiene acceso a un demo que nos puede ayudar a hacernos una idea de lo que ofrece y ver si encaja con nuestras necesidades y las de nuestro alumnado.

Básicamente, consiste en crear una lección a la que podemos darle un título y una descripción, y proponer al alumnado una serie de ejercicios de práctica oral. Este sería el primer paso.

El segundo paso va ya enfocado al alumnado, que tendría entonces que realizar los ejercicios propuestos, dando permiso al micrófono de sus equipos y grabando sus respuestas.

Una vez el alumnado haya completado la propuesta, entonces avanzaríamos al tercer paso, consistente en la calificación de las tareas. La herramienta nos permite escuchar las respuestas a cada ejercicio y calificarlas de 1 a 5, dándonos además la posibilidad de que podamos escribir comentarios al alumnado acerca de la ejecución de las actividades.

Uso y Abuso de la Tecnología en el Aula

7 de Enero de 2013

Artículo publicado en Primary Preoccupation.

A estas alturas de uso e integración de las TIC en el aula, todos sabemos que la tecnología forma parte de las clases de hoy en día, ya sea con aulas llamadas de ordenadores, modelo, de informática, con netbooks y portátiles, PDIS, o con el cada vez más incipiente uso de dispositivos móviles, bien porque los centros se los puedan permitir y doten a los docentes de los mismos, o bien porque los docentes y/o los alumnos lleven los suyos propios al aula; quizá esta última opción sea la más frecuente.

Pero, con todo este equipamiento, con todos estos dispositivos, con toda esta tecnología, ¿qué hacemos en las aulas, uso o abuso? Es esta también una preocupación cada vez más recurrente entre muchos profesores, y es la que se manifiesta en el artículo original en el que se basa este post: The Use and Abuse of Technology in the Classroom.

¿Por qué? Porque, como bien dice Kathy Cassidy, de igual manera que el hecho de tener libros en el aula no garantiza que el alumnado aprenda a leer, el hecho de contar con tecnología en el aula no garantiza que el alumnado aprenda a utilizarla como herramienta de aprendizaje. Es necesario, tanto en el primer como en el segundo caso, seleccionar y estructurar cuidadosamente lo que se va a usar para que realmente se convierta en educativo, no vale sólo con tener ordenadores, portátiles y pizarras digitales, sino que debemos utilizarlos adecuadamente, sin olvidar que nuestro objetivo como docentes debería encaminarse a conseguir que nuestros alumnos sean aprendices autónomos.

Abuso de la Tecnología

La tecnología no debería convertirse en una simple ficha de trabajo en formato digital. Existen muchas herramientas, aplicaciones y programas que lo único que nos ofrecen es simplemente una versión digital de tareas en papel, que llevan al alumnado a practicar y practicar una destreza que ya dominan, pero sin aportar ningún otro valor añadido; y, aunque bien es cierto que las destrezas y las competencias deben tener su práctica, si el uso de la tecnología no va a aportar más creatividad, se convierte en el uso por el uso, es decir, el abuso, porque para hacer lo mismo que se puede hacer con un papel y un lápiz, no es necesario complicarse la vida con equipos, dispositivos y aplicaciones.

La tecnología no debe ser un simple modo de mantener al alumnado ocupado. El tener un aula dividida en rincones, en los que el alumnado puede trabajar con TIC individualmente o en pequeños grupos no debe convertirse en un simple diseño, que sólo sirva para que un grupo esté trabajando con un portátil mientras el docente atiende a otro grupo; trabajando, navegando, ¿por dónde, para qué, con qué fin, vamos a dejar que se entretengan con los equipos sin más, será entonces esto abuso de la tecnología en el aula?

La tecnología no debería utilizarse para hacer lo mismo que podemos hacer sin ella. Dibujar, escribir o leer, por ejemplo, se convierten en algo atractivo si se hacen con una aplicación o un programa, pero ¿tiene este hecho algún tipo de valor añadido cuando en realidad la actividad es un fin en si misma? La verdad es que dibujar, escribir o leer también se puede hacer en papel, y la tecnología debería aportarle algo novedoso a estas actividades.

Uso de la Tecnología

La tecnología debería utilizarse para acceder a lo que hasta ahora era inaccesible. Sin la tecnología, el material docente al que podíamos acceder se limitaba al que teníamos en el aula, en el centro, en la biblioteca; la tecnología nos da acceso a material online que cubre cualquier necesidad y que sólo queda limitado a la propia habilidad del docente para buscar y encontrar lo que verdaderamente necesita y que deja ya sin excusas a aquellos que continúan diciendo: "Pero si es que para mi asignatura no hay material, hay muy poco ..."

La tecnología debería utilizarse para mejorar las buenas prácticas. Por ejemplo, algo como la lectura en alto, que hace mucho tiempo se hacía mediante escucha en una cinta y que luego se modenizó a un CD, ahora puede mejorarse con apps y libros online que además, resaltan las palabras a medida que se van leyendo.

La tecnología debería utilizarse para compartir con el mundo. El entorno del alumnado de hoy en día está conectado, y lo está para compartir. La tecnología que tienen a su disposición facilita que el alumnado comparta con el mundo lo que está aprendiendo, y al hacerlo de forma digital, está invitando a que otros, como sus familias, se impliquen y lo apoyen.

La tecnología debería utilizarse para conectar. Antes de la llegada de Internet, la aulas eran como colmenas aisladas. Ahora pueden interconectarse con otras aulas, con otros centros, con otros individuos a los que preguntar y con los que compartir experiencias y aprendizaje.

La tecnología proporciona opciones. El hecho de que la tecnología proporciona al alumnado opciones a la hora de escoger su propio estilo de aprendizaje y cómo compartir lo que ha aprendido es importante. Algunos escogerán leer en tabletas o en el ordenador, mientras que otros preferirán hacerlo en papel, por ejemplo, pero al menos han tenido la opción de escoger, lo cual es esencial a la hora de adaptarnos a la variedad de necesidades que tiene el alumnado.

En resumen, la tecnología no debería utilizarse para hacer de otro modo lo que tradicionalmente ya veníamos haciendo en las aulas, sino para hacer algo que hasta ahora no podíamos llevar a cabo porque no teníamos tecnología.

Fotografía procedente de #Kinderchart

 

Lo que un aprendizaje basado en proyectos es, y lo que no es

5 de Enero de 2013

Algunas aclaraciones sobre el término.

De acuerdo con el artículo en inglés de Katrina Schwartz en Mind Shift: What Project-Based Learning is and what it isn't, el término que se ha puesto tan de moda últimamente en educación, aprendizaje por proyectos, a veces se confunde con aprendizaje orientado a proyectos.

Se habla mucho de aprendizaje por proyectos, de llevar a cabo proyectos para conectar al alumnado con lo que aprende, de docentes que usan proyectos cuyo objetivo es ilustrar lo que el alumnado ha aprendido, pero según el artículo original, lo que puede ocurrir es que en realidad lo que se está planteando en las aulas no es un aprendizaje basado en proyectos sino un aprendizaje orientado hacia los proyectos, que no es lo mismo.

Cuando un docente enseña una unidad y luego plantea al alumnado un proyecto, ya no podemos hablar de aprendizaje por proyectos sino de aprendizaje orientado a los proyectos, ya que lo que los alumnos descubran en el proyecto no surge del proyecto en si mismo, y por tanto no está basado en él; el alumnado no lo considera aprendizaje, no ve su valor, sino que para ellos se convierte en otra tarea más a realizar.

El objetivo ha de ser siempre conectar el aprendizaje en el aula con sus aplicaciones en el mundo real, en el mundo exterior. Si el proyecto se basa en el mundo real, si enfrenta al alumnado a problemas reales que las personas de verdad tenemos que encarar en algún momento en la vida, y no se centra en una calificación, entonces el alumnado se dedica al proyecto de manera natural.

Algunas de las ideas que el artículo propone como innovadoras y que realmente suponen un aprendizaje basado en proyectos, proceden de un centro educativo en San Diego, y las ha llevado a cabo el profesor Azul Terronez con alumnos de entre 13 y 14 años. Aquí os resumo las tres que más me han gustado, aunque en el artículo original, en inglés, podéis leer todas las que este docente ha puesto en práctica:

Diseña tu propia aula: el primer día de clase, el alumnado se encuentra un aula vacía y debe diseñar su propio espacio de aprendizaje, un espacio que promueva un aprendizaje colaborativo y basado en la experiencia.

Diseña un App para iPod: diseño de un app para iPod cuyo objetivo fuera darle solución a un problema real.

Concurso gastronónimo histórico: el comercio de especias. El alumnado escoge una especia relevante para la era imperial en Europa, estudia su historia y participa en un concurso gastronómico cuyos platos ilustren la historia de esa especia.

Alfabetización en la lectura de etiquetas: parece de vital importancia que el alumnado sea capaz de comprender lo que realmente come y para ello, es necesario comprender las etiquetas de los productos alimenticios. Con este proyecto el alumnado investigó las etiquetas que aparecen en la parte posterior de las barras de granola; así debatieron sobre raciones, nutrientes, y la naturaleza de los químicos que se añaden a los productos alimenticios, para terminar diseñando su propio envoltorio y su propia etiqueta.

Me ha parecido muy interesante este artículo que intenta aclarar las diferencias entre un aprendizaje por proyectos o un apredizaje orientado hacia los proyectos, y creo que el vídeo que podéis ver a continuación lo ilustra perfectamente.