Dicen los médicos que es bueno andar todos los días una hora… Algunos colegas y amigotes, que no se han atrevido a comentar estos post, me comentan que ellos cuando andan se dedican a visualizar otros objetos NO matemáticos entrelazando una sonrisa de oreja a oreja...

"¡¡Vamos que tú te crees que yo no miro otras cosas!!" les respondo, y se los explico: "las proporciones de las personas que andan frente a mí, su belleza matemática". Tras esta frase, ya sale la risa de sus bocas.

Y es verdad, lo decía Leonardo da Vinci

que la proporción perfecta del hombre (mujer) adulto (a) es cuando esa división da exactamente el número de oro. Ya tengo otra práctica interesante para este año: que ellos se midan sus altura y las alturas de sus cinturas y calculen el cociente entre la altura del alumno y la "altura" de la cadera. Podemos hacer una media de los resultados y comprobaremos que tienden al número de oro. Yo procuraré que no me midan no vaya a ser que no dé la "talla"  :·).

Es también una buena forma de usar las hoja de cálculo.
Puede ser un buen momento para trabajar las aproximaciones de números a la decena, a la centena..., porque al medir, leer la cinta métrica, tendrán que aproximar. Podemos trabajar la siguiente unidad de Descartes de José Luis Triguero Grueso que trata del número áureo.

Y una vez esto podemos deleitarnos con la Belleza de las Matemáticas de Pepe Galo.