División de la ética
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Podemos distinguir entre una Ética General y otra Especial o Social:
a) La Ética General estudia los principios básicos que determinan la moralidad de los actos humanos: el fin último, el valor moral, la ley moral, la conciencia, las virtudes, etc.
b) La Ética Especial o Social aplica esos principios a la vida del hombre en sociedad. Sus temas principales son: la familia, el bien común de la sociedad, la autoridad y el gobierno, las leyes civiles, la ordenación moral de la economía, etc. En este sentido, se incluyen en la ética social: la ética política (ética de la vida estatal, interestatal y supraestatal), la económica y la profesional.
En otras ocasiones se distingue entre:
-Ética individual o personal y -Ética social.
No obstante, estos dos aspectos son inseparables, ya que el hombre es social por naturaleza, y se dirige al fin último personal en unión con los demás hombres.
También es habitual el concepto de “Ética aplicada”, con el que se designa la aplicación de los principios éticos fundamentales a ámbitos concretos. Así tenemos, por ejemplo, las éticas aplicadas a distintas profesiones y actividades: ética empresarial, de los negocios, de las relaciones laborales, ética médica, ética medioambiental, ética periodística, ética de la publicidad, etc.
Durante un tiempo las éticas llamémoslas “profesionales” se designaron con el término “deontología”. Etimológicamente, deontología proviene del griego: to deón significa – lo necesario, lo conveniente, lo obligatorio –lógos, estudio o conocimiento. Así, la deontología sería una ética profesional, una ética de las obligaciones prácticas o conjunto de comportamientos exigibles a los profesionales, incluso aunque no estén codificados en una reglamentación jurídica.
Actualmente, los términos "deontología" y "deontológico" han caído en desuso (aunque nunca han sido completamente abandonados), pero lo cierto es que resultan ambiguos y confusos para designar la aplicación de la ética al marco profesional, ya que su significado originario no era ése. Bentham fue el primero que usó el término "deontología" en su obra Deontology, or the Sciencie of Morality ("Deontología, o ciencia de la moral"), de 1834, para designar a la ciencia que estudia los deberes que deben cumplirse con el fin de alcanzar el mayor placer posible para el mayor número posible de individuos. Se trata entonces de una ciencia de carácter esencialmente utilitarista, puesto que determina cuáles han de ser los medios usados para la consecución de ciertos fines. A partir de Bentham, se ha tendido a considerar la deontología no como una disciplina estrictamente normativa, sino más bien como descriptiva y empírica, destinada a determinar qué deberes han de cumplirse en determinadas circunstancias y, especialmente, dentro de una determinada profesión. Otros autores que se han ocupado de esta ciencia han distinguido entre "ciencias deontológicas" y "ciencias ontológicas"; las segundas se encargan de estudiar aquello que es y cómo es, mientras que las primeras estudian lo que debe ser.
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