Martes, 30 de Septiembre de 2008 00:00

“Músicas en la escuela” una guía sobre competencias musicales

por  Noemí Lopez
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Tocando la guitarra Tocando la guitarra Luana Fischer Ferreira - Banco de imágenes del ITE (ME)

Últimamente nos estamos acostumbrando ya al concepto de competencias. Relacionado principalmente con la entrada en vigor de la Ley Orgánica de Educación de mayo de 2006, la definición de competencia como la “forma en que las personas logran movilizar todos sus recursos personales (cognitivos, afectivos, sociales, etc.) para lograr el éxito en la resolución de una tarea” nos resulta ya muy cercana.

Según la LOE, las competencias básicas son el conjunto de aprendizajes considerados actualmente “imprescindibles” para garantizar en el alumnado su desenvolvimiento personal y social. Se trata de desarrollar en el individuo una respuesta que no ha sido previamente memorizada. Es a través de la resolución de tareas cuando el alumnado adquiere las competencias básicas.

Por tanto, desde nuestro área de Música estamos modificado la organización de contenidos y diseñado nuevas estrategias de enseñanza-aprendizaje para contribuir a que el alumnado adquiera las denominadas competencias “básicas”. Entendemos que parte del éxito de este tipo de capacitación por parte del alumnado radica en la tratamiento del aprendizaje de las competencias a través de todas y cada una de las materias del currículo de la educación obligatoria.

La definición del concepto y la enumeración de competencias básicas por parte de la administración competente, ha servido para que reflexionemos sobre cuestiones como

  • qué paradigma utilizamos y transmitimos en nuestras actividades de enseñanza,
  • qué tipo de objetivos pretendemos conseguir, con qué tareas pretendemos conseguirlos y, sobre todo,
  • qué y cómo estamos evaluando estas tareas.

Con las competencias básicas, el pragmatismo ha entrado de lleno en el currículo de la educación obligatoria. Pero, ¿ha calado realmente este paradigma en el currículo de las diferentes áreas? ¿Por qué no está presente también en la concreción del currículum (objetivos, contenidos y criterios de evaluación) de cada área o materia?

¿Cuáles son los contenidos de Música que contribuyen a la capacitación de nuestro alumnado? Si una competencia es el conjunto de actitudes y recursos cognitivos que un individuo utiliza para resolver una tarea, ¿qué aprendizajes musicales pueden ser considerados socialmente relevantes? ¿Cuáles contribuyen a garantizar “el desenvolvimiento personal y social” de nuestro alumnado? ¿Cuáles son las competencias específicas de la educación musical? Veamos lo que nos propone la Guía de competencias musicales editada por Fuzeau.

Competencias musicales

“Músicas en la escuela” es el título de la Guía sobre competencias musicales editada por Fuzeau en castellano. El Conseil des CFMI en colaboración con Pierre Gillet y Colette Cordelier ofrecen un material que pretende aportar ideas en esta línea.

En la guía se define competencia como combinación de conocimientos (“saber hacer”) y actitudes que una persona moviliza para dar respuesta a una situación dada en los momentos de la práctica. Existen competencias musicales relacionadas con habilidades de escucha, con habilidades de creación (improvisación, arreglos o composición) y con habilidades interpretativas.
Es por tanto, una forma muy similar a la utilizada por la LOE en la enumeración de los contenidos en bloques de contenidos, sólo que, en este caso, no se plantean contenidos conceptuales sino únicamente de tipo procedimental.

Competencia musical 1: el alumno o la alumna utilizará sus recursos vocales y/o instrumentales (conocimientos y actitudes) para comunicar su versión de una pieza musical que le ha sido confiada.

Una canción aprendida de memoria por audición, una pieza de jazz interpretada con partitura, grabarán sus propias creaciones musicales, etc.
El profesorado observará cuestiones como que la alumna o el alumno reproduce afinadamente la melodía propuesta, que su gesto instrumental es preciso (ataque, ritmo, limpieza, fraseo…), que asume el papel que se le ha dado dentro del grupo musical y que realiza su parte escuchando a los otros, es decir, que sabe adaptar el timbre y la afinación en función del resultado musical del conjunto, etc. Sería interesante observar también la capacidad de percibir y explicar diferencias de interpretación.

Competencia musical 2: A partir de una propuesta dada, el alumno improvisará sólo o en pequeño grupo, una secuencia musical

Competencia musical 3: A partir de una intervención individual o colectiva, nacida de referencias variadas dadas, el alumno o la alumna improvisará sólo o en pequeño grupo, una secuencia musical.

Las propuestas iniciales podrán estar relacionadas con otras formas de expresión (poesía, danza, dramatizaciones…) propuestas por el profesorado para estimular la imaginación, iniciativas personales o colectivas.
Para la improvisación se pueden utilizar, a parte de la voz y los instrumentos, dispositivos electrónicos que incluyan micrófonos para amplificar o transformar el sonido en directo.

En este tipo de actividades estaremos atentos tanto a la técnica instrumental o vocal, como a la organización de la materia sonora en el espacio y en el tiempo y a la función de cada uno de los músicos en la producción musical.

Algunos de los indicadores que la Guía de competencias musicales plantea en este caso para verificar si la competencia ha sido lograda son, por ejemplo, observar si el alumno se atreve a “tomar la palabra”, qué tipo de medios utiliza de expresión personal (voz, su cuerpo, instrumentos) y si los elige en función de lo que quiere decir, si combina elementos conocidos con otros que inventa, qué relación establece con los otros (si propone, provoca, estimula, se opone…), etc.

Competencia musical 4: Por propia iniciativa o a partir de una propuesta dada, el alumno o la alumna compondrá sólo o en pequeño grupo, una secuencia musical destinada a ser interpretada por una formación determinada.

El “punto de partida” podrán estar relacionado con otras formas de expresión (texto, imagen, movimiento…) propuestas por el profesorado o por iniciativa personal del alumno. También puede trabajarse colectivamente.

Se tendrían que acotar cuestiones como la función de la pieza programada (música para escuchar, música para bailar, música de fondo, “canción para…”, etc.) y los medios musicales a utilizar (voz, instrumentos, dispositivos electroacústicos…).

Esta capacitación relaciona conocimientos propios del lenguaje musical, hábitos de trabajo en grupo así como el manejo de diferentes recursos sonoros (voces e instrumentos).

Para verificar si la competencia ha sido lograda observaremos cuestiones como

    • Si el alumno compara diferentes posibilidades de recursos y elige (número y tipos instrumentos, diferentes agrupaciones, etc.)
    • Si precisa su proyecto en función de la situación, de la intención o de la función prefijada.
    • Si el texto que escribe para ser cantado utiliza un vocabulario adecuado al tema y al género, si presta atención a la prosodia…
    • O al contrario, si cuando escribe una melodía tiene en cuenta las inflexiones del texto.
    • Si graba y/o escribe la partitura utilizando signos musicales que conoce.

Competencia musical 5: El alumno o la alumna creará y realizará el acompañamiento de una canción (bordón, ostinato, efectos sonoros, soporte rítmico…) teniendo en cuenta las características específicas de la misma.

Competencia musical 6: A partir de una música ya compuesta, identificando los procedimientos utilizados (composición, interpretación, difusión) y retomando los elementos reunidos durante la escucha, el alumnado creará sólo o en pequeño grupo, una secuencia musical.

En este caso, el alumnado tiene que ser capaz de identificar la estructura melódica, rítmica y formal del canto y decidir el papel del acompañamiento (colores instrumentales, vocales, etc.) en relación con la canción.
Será indicador de esta competencia, por ejemplo, si el arreglo compuesto pone de relieve los diferentes elementos entre sí (repeticiones, variaciones, rupturas, etc.

Competencia musical 7: El alumno o la alumna utilizará la escucha como medio de análisis de una situación y/o producción musical.

Competencia musical 8: El alumno o la alumna utilizará la escucha como medio de construcción de su pensamiento musical.

Tendremos que buscar situaciones (en el aula, en la calle, en un concierto…) que posibiliten la escucha (escuchar para descubrir, para comprender, para aprender, por placer,…) y que incidan en capacitar a nuestro alumnado a escuchar mejor y a tomar gusto por escuchar (placer estético).

Escucharemos nuestras propias creaciones e interpretaciones pero también música actual, de jazz, tradicional, de otras culturas, de otras épocas… de manera que ofrezcamos la una cultura diversificada.