diumenge, 28 d'octubre de 2012 11:24

"En música y TIC podemos aprenderlo todo de los jóvenes". Entrevista a Alex Ruthmann

Written by  Andrea Giráldez
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Alex Ruthmann Alex Ruthmann Fuente: http://about.me/alexruthmann

Alex Ruthmann es profesor de Educación Musical en el Departamento de Música de la Universidad de Massachusetts Lowel, presidente de la Association for Technology in Music Instruction y co-editor del International Journal of Education & the Arts. Su trabajo en el ámbito de la educación musical y las TIC es de gran interés, por lo que agradecemos muy especialmente que haya aceptado realizar esta entrevista.

 

A.G. Gracias, Alex, por acceder a esta entrevista. Para comenzar, me gustaría saber algo sobre tus principales intereses en el ámbito de la Educación Musical.

A. R. Como educador musical, investigador y desarrollador de tecnologías para la enseñanza y el aprendizaje musical, mi mayor interés es ayudar a los niños y las niñas a expresarse creativamente. Esto puede concretarse en el uso de tecnologías para componer una canción o en la invención de un kit electrónico para diseñar un instrumento musical completamente nuevo.

A.G. ¿Cuándo y por qué comenzaste a trabajar con tecnología musical?

A. R. En realidad comencé a usar dispositivos tecnológicos cuando a los siete años tuve mi propio teclado sintetizador. Tenía un secuenciador por hardware muy básico que me permitía elaborar canciones con una velocidad más lenta, introduciendo la música nota a nota y luego aumentar la velocidad para reproducirla en el tempo real. Lo utilicé para componer piezas musicales breves y para explorar algunas piezas que todavía no podía tocar a la velocidad adecuada. Luego, en el Instituto, descubrí un software básico de notación musical y comencé a componer piezas musicales para otras personas. Para mí, la tecnología siempre ha sido una plataforma para experimentar con la música y para explorar nuevas maneras de organizar los sonidos de forma novedosa, sorprendente y divertida.

A.G. En tu opinión, ¿cómo ha cambiado la tecnología, y especialmente Internet, el escenario de la educación musical en los últimos años y qué perspectivas abre para el futuro?

A.R. Bueno... Por una parte Internet permite que músicos de todo el mundo puedan "dialogar", aprender los unos de los otros y colaborar juntos. Ahora hay más gente aprendiendo música a través de YouTube que con lecciones presenciales. Puedes acudir a Internet para encontrar un vídeo que te enseñará cómo tocar prácticamente cualquier instrumento y aprender la canción que te gusta. Además de este aspecto, cada vez hay más software basado en la web. Con Noteflight dispones de un programa de notación completo que funciona a través del navegador, independientemente de dónde estés o el ordenador que uses. Con OhmStudio puedes colaborar en la grabación de pistas.  En poco tiempo, estas tecnologías basadas en la web también funcionarán en nuestros teléfonos móviles inteligentes. De hecho, ya es posible descargar apps que transforman nuestros teléfonos móviles o el iPad en un estudio móvil de creación y grabación musical. Debido a estos desarrollos, nuestros estudiantes pueden aprender de nosotros y hacer música 24/7[1]. Como profesores, necesitamos comprender esta situación y conectar con lo que los estudiantes ya están haciendo fuera de nuestras clases.

A.G. ¿Podríamos hoy enseñar música sin tecnologías?

A.R. Creo que no. Después de todo, en algún momento de la historia el papel y el lápiz fueron nuevas tecnologías. Siempre comento con los estudiantes que el órgano fue, probablemente, el primer "sintetizador". En toda la música que escuchan nuestros alumnos ha intervenido, en algún momento del proceso, la tecnología. Nuestras ideas sobre lo que es un buen "sonido" o la interpretación musical están determinadas fundamentalmente por las grabaciones musicales escuchadas a través de discos compactos y archivos MP3, más que por la escucha en conciertos en vivo. En este sentido, nunca podemos enseñar sin tecnologías, y muchos estudiantes están aprendiendo con vídeos de YouTube fuera de nuestras clases. Es una realidad que no podemos ignorar.

A.G. Tienes una interesante experiencia en el uso de dispositivos móviles. ¿Qué diferencia hay entre usar ordenadores y dispositivos móviles en las clases de música?

A.R. Creo que estos dispositivos son simples extensiones de nuestras clases. Podemos usarlos para comunicarnos con nuestros estudiantes, para escuchar grabaciones, para compartir grabaciones de ensayos, y como instrumentos musicales y entornos compositivos. Para mí, la versión de GarageBand para el iPad es más interesante y posee más funciones de interés que la versión para ordenadores.  Puedo llevarla conmigo y usarla para tocar o componer. El teléfono móvil es un ordenador... sólo más pequeño y más portable.

A.G. ¿Cuál es el error o la idea equivocada más frecuente acerca del aprendizaje musical con tecnologías?

A.R. Que todo se centra o gira en torno a las tecnologías. La eficacia de la tecnología depende el usuario. La tecnología no puede hacer nada por sí misma. Cuando se utiliza de manera adecuada, puede ser un aliado poderoso y muy útil en el proceso musical. No obstante, también puede ser usada simplemente como un artilugio, o una recompensa, o para mantener a los alumnos entretenidos. El uso apropiado de la tecnología depende de una buena programación y de un profesor ingenioso que sabe cuándo utilizarla y cómo diseñar experiencias interesantes y atractivas.

A.G. ¿Qué cosas buenas estamos haciendo con las tecnologías en el ámbito de la educación musical y en cuáles necesitamos mejorar?

A.R. Que algo sea "bueno" o no con las tecnologías depende de cómo se utilicen. Algunas de las mejores implementaciones de la tecnología que he visto en educación musical son aquella en las que los docentes utilizan los recursos tecnológicos para establecer conexiones con aquella música en la que los estudiantes están interesados. Entre otros ejemplos, podríamos pensar en un docente que la pide a sus estudiantes que compartan vídeos de su música favorita en YouTube, que les anima a hacer música utilizando la web y dispositivos móviles fuera de la clase y que luego deja un tiempo en el aula para compartir la música que sus estudiantes han creado con y sin tecnologías.

En cuanto a lo que necesita mejorarse, gran parte de la tecnología disponible para los docentes y los estudiantes fue diseñada originalmente para músicos profesionales.  Como resultado de esto, el software y las aplicaciones son muchas veces demasiado complejas y no tienen un diseño que permita un manejo intuitivo. En este campo, necesitamos hacer más investigaciones para averiguar cómo diseñar tecnologías para niños y jóvenes que les permitan aprender y crear música.  Hemos dado unos pasos de gigantes en los últimos años, pero todavía queda mucho trabajo por hacer en este área.

A.G. ¿Los padres y los docentes tienen que estar implicados en el uso de tecnologías para apoyar el aprendizaje musical de los niños?

A.R. A medida que el consumo y la creación musical se basan cada vez más en la web y en Internet, los padres y los docentes necesitan estar al tanto de lo que sus hijos y estudiantes están haciendo online. Como sucede con cualquier tecnología, Internet no es siempre un lugar seguro. En los entornos online, el ciber-bullying es un tema real y preocupante. Cada vez hay más herramientas musicales online que disponen de foros para conectar a los usuarios. Los docentes y los padres deben conversar con los estudiantes sobre esto y compartir los procesos de creación musical utilizando estas herramientas.

A.G. En tus investigaciones observas de manera sistemática las prácticas de niños y  jóvenes para hacer nuevas propuestas de aprendizaje musical. ¿Qué podemos aprender de ellos?

A.R. ¡Todo! Los estudiantes que observo están haciendo música y colaborando con otros músicos (profesionales o aficionados) de todo el mundo de maneras totalmente novedosas. Están descubriendo nuevas herramientas musicales, ideas y grabaciones. Recomiendo a todos los docentes que dejen al menos unas horas de clase cada mes para que los estudiantes puedan intercambiar herramientas y música que descubren fuera del aula. Este proceso pone al docente en el rol del estudiante y al estudiante en el rol del docente. Para mí, la clase ideal es aquella que puede considerarse como un espacio de aprendizaje mutuo, en el que todos pueden ser tanto estudiantes como docentes.

A.G. ¿Cuál es la situación actual de la educación musical con tecnologías en las escuelas de Primaria y Secundaria de los Estados Unidos?

A.R. Como sucede, en general, con todas las artes en las escuelas, los presupuestos se están recortando y la música es una de las materias afectadas. Para los profesores de música es cada vez más difícil obtener financiación para adquirir tecnologías,  aunque con una frecuencia creciente se están integrando iPads y ordenadores portátiles en todas las escuelas. La mayoría de las escuelas en los Estados Unidos no están gestionadas por un organismo de educación centralizado. A menudo, depende más de la iniciativa personal de cada docente de música el tener una wiki y un sitio web de la clase. Aquellos que lo tienen, suelen obtener más apoyo por parte de los padres ya que utilizan la web del aula o la presencia en redes sociales como un medio para defender los intereses de la educación musical en su comunidad.

Mirando la parte positiva, cada vez hay más herramientas musicales gratuitas disponibles en Internet, o apps para dispositivos móviles igualmente accesibles o sin coste. A medida que más y más niños tienen acceso a estos recursos en sus hogares, los docentes tienen más opciones para embarcar a los estudiantes en proyectos en los que pueden utilizar tecnologías fuera del tiempo de clase.

A.G. ¿Qué deberían aprender sobre TIC en los procesos de formación inicial los futuros profesores de música?

A.R. Deberían disponer de un tiempo para comprender el papel que las tecnologías han desempeñado en los procesos de creación y consumo musical a lo largo de la historia... incluso en la música clásica occidental, en lugar de verlas como algo "ajeno" o no musical. Trabajo con estudiantes que se preparan para ser profesores de música e intento que piensen acerca de las siguientes cuestiones:

  1. ¿Dónde tienes experiencias musicales en tu vida?
  2. ¿Cómo usas las tecnologías en tu vida cotidiana y qué tecnologías usas?
  3. ¿Qué significa la música para ti?
  4. ¿Qué música escuchas?
  5. ¿Alguna vez haces música?
  6. ¿Eres músico? ¿Por qué / por qué no?
  7. Si pudieses aprender algo acerca de la música: ¿qué sería?
  8. ¿Qué es lo que más te gusta de la música en la escuela?
  9. ¿Qué es lo que no te gusta de la música en la escuela?

 

Luego les dejo responder a estas preguntas de tres maneras:

  • Como lo hubiesen hecho cuando ellos mismos eran alumnos de primaria
  • Como imaginan que lo haría un alumno de primaria en la actualidad
  • Entrevistando a un maestro de música de primaria y formulándole estas mismas preguntas.

 

Una vez que lo han hecho, les pido que comparen las respuestas. Este ejercicio ha sido muy útil para poner de manifiesto cuestiones que ayuden a determinar cuál debería ser el lugar de las TIC en las clases de música.

A.G. ¿Podrías recomendarnos algunos recursos tecnológicos para primaria y secundaria?

A.R. Claro. Algunos de mis favoritos son los siguientes:

  • Noteflight. Una plataforma social online de notación musical; el "Google Docs" de la notación musical.
  • Scratch. Un entorno visual de programación para música y multimedia.
  • MaKey MaKey. Un "kit de invención" de bajo coste para la música y el mundo.
  • Music Delta. Una plataforma interactiva online para que los niños puedan aprender, interactuar y hacer música.

Además, hay algunos grandes recursos para profesores de música.

  • Musicpln. Un estupendo grupo en Facebook que reúne a profesores de música de todo el mundo.
  • Experiencing Audio. Esta es una web que mantengo y que inicia a los docentes en proyectos creativos que exploran los roles y procesos musicales de ingenieros de grabación y productores.
  • Performamatics. Esta web de mi grupo de investigación que indaga sobre maneras de enseñar a desarrollar el pensamiento musical y tecnológico integrando música, matemáticas, ciencia e informática.

A.G. ¿Podrías decirnos algo más sobre tus líneas de investigación?

A.R. Sí. Actualmente estoy investigando acerca de cómo aprenden los niños para convertirse en ingenieros de grabación y productores en una comunidad que desarrolla un programa extraescolar de música. También investigo sobre cómo los niños y las niñas se ayudan mutuamente a través de las discusiones online en los foros de Noteflight. Además, participo en dos proyectos que intentan averiguar cómo los niños hacen música con kits electrónicos de creación y trabajo con la Facultad de Informática en el desarrollo de un currículum de robótica basado en la música para estudiantes de primaria y secundaria en la que los alumnos crean robot que hacen música e instrumentos que se ejecutan mediante la intermediación de robots.

A.G. No quiero terminar esta entrevista sin agradecer una vez más a Alex Ruthmann la oportunidad de conocer sus opiniones y propuestas en el ámbito de las TIC y la educación musical. Asimismo, para aquellos lectores interesados, dejo aquí algunos enlaces de interés.

 Alex Ruthmann's Blog: Thoughts and musings about learning and teaching music.

Su perfil en Twitter: http://twitter.com/alexruthmann

Su canal en YouTube.

Una web en Mendeley con algunas de sus últimas publicaciones.



[1] 24/7 se utiliza para referirse a la capacidad de realizar una actividad las 24 horas al día, los 7 días de la semana, los 365 días del año.

Andrea Giráldez

Andrea Giráldez

Profesora del área de Didáctica de la Expresión Musical en la Escuela Universitaria de Magisterio de Segovia (Universidad de Valladolid) y coordinadora, junto a Alfonso Gutierrez, del Grupo de Investigación Educación y TIC. Consultora del Programa de Educación Artística, Cultura y Ciudadanía de la OEI.